La vergonzosa e ilícita retractación de la revista que publicó la investigación de Séralini

En el Blog aparece este interesante artículo donde el Profesor Gilles-Eric Séralini ha sido sentido otra vez la mano dura de las multinacionales . Para quienes crean que la ciencia no se compra, lean cómo el editor de la revista Food and Chemical Toxicology (FCT), el Dr. A. Wallace Hayes ha sucumbido a las presiones de las multinacionales para retirar un estudio exquisitamente realizado pero cuyos resultados revelan cómo nos están envenenando a través de la alimentación para hacernos más dependientes de todo su sistema capitalista: primero haciendo a las y los agricultores más dependientes de sus productos comerciales patentados (semillas, agrotóxicos, maquinaria) y después dándonos este veneno para comer y así hacernos dependientes de las farmacéuticas que cada día se hacen más ricas tratando enfermedades menores, alergias, diabetes, cánceres y todo tipo de otras enfermedades más o menos graves pero que nos mantienen como consumidores fieles a sus productos.

Por • 28 noviembre, 2013

Por Claire Robinson, 28 de noviembre de 2013

GMWatch

Dirección de contacto: Claire Robinson, claire@clairejr.com ; 44 (0) 752 753 6923

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El editor de la revista Food and Chemical Toxicology (FCT), el Dr. A. Wallace Hayes, ha decidido retirar el estudio realizado por el equipo del Profesor Gilles-Eric Séralini, que encontró que las ratas alimentadas con un maíz transgénico de Monsanto, el maíz NK603, y con pequeñas cantidades del herbicida Roundup utilizado en estos cultivos, provocaba efectos tóxicos, entre los cuales se señalan daños renales y hepáticos, y un aumento en la aparición de tumores y de mortalidad (1).

GMWatch cree que la retractación por parte de FCT de la publicación del estudio de Séralini es ilícita, no científica y poco ética. Viola las normas de las publicaciones científicas en materia de retractación establecidas por el Comité de Ética de las Publicaciones (COPE) (2), del cual FCT forma parte (3).

Las directrices de la COPE establecen que los únicos motivos para que una revista se retracte de la publicación de un artículo son:

– Clara evidencia de que los resultados no son fiables debido a una mala práctica (por ejemplo, modificación de los datos) o un error honesto.

– Plagio o publicación redundante.

– Investigación no ética.

El artículo que recogía la investigación del Profesor Séralini no cumple ningunos de estos requisitos, cosa que el mismo Hayes admite. En una carta en la que informa de su decisión sobre el trabajo de Séralini, Hayes dice que del examen de los datos brutos obtenidos por Séralini, “no hay evidencias de fraude o tergiversación intencional de los datos, ni observa nada incorrecto”. Sin embargo, afirma que la retractación obedece a la naturaleza no concluyente de las conclusiones sobre los tumores y la mortalidad, dado el relativamente pequeño número de ratas utilizadas y la elección de la cepa de ratas, que Hayes dice que tiene una “alta incidencia de tumores”.

Pero unos resultados poco concluyentes no es un motivo válido para la retractación. Numerosos trabajos científicos que han sido publicados han obtenido resultados no concluyentes, que a menudo se mezclan con resultados que presentan un mayor grado de certeza. En investigaciones futuras, los investigadores tratan de acercarse a una comprensión científica de aquellas incertidumbres.

Es importante que los científicos no exageren los resultados o saquen conclusiones que no estén justificadas por los datos, pero no es el caso del estudio del Profesor Séralini. Debido a que el estudio del Profesor Séralini fue sobre toxicidad crónica y no un estudio sobre carcinogenicidad a gran escala, que normalmente requiere de un mayor número de ratas, hizo un análisis estadístico conservador de los tumores y tasas de mortalidad. En su lugar informó, sin expresar conclusiones definitivas. Esto es algo que cumple con el protocolo de los estudios de toxicidad crónica de la OCDE, que exige se registren las lesiones observadas (incluidos los tumores) (4).

La crítica de que se emplearon un número escaso de ratas y la elección de la cepa de ratas ya fueron abordadas por el equipo del Profesor Séralini en una respuesta a las críticas, que fue publicada en FCT (5), así como por científicos independientes que apoyan el estudio (6).

Expertos en estadística que han expresado su apoyo al estudio de Séralini, han señalado que sólo se precisa de un gran número de animales en los estudios de seguridad para evitar errores por falsos negativos, cuando existe un efecto tóxico, que se perderían al utilizar pocos animales. En el caso del estudio de Séralini, éste no fue el problema. Los efectos tóxicos de las sustancias con las que se alimentó a las ratas fueron tan pronunciadas que con una pequeña cantidad de animales era suficiente para obtener resultados estadísticos significativos (7,8,9).

En cuanto a la cepa de ratas Sprague-Dawley que se utilizaron, todas las cepas de roedores desarrollan tumores espontáneos con el envejecimiento, como ocurre con los seres humanos. El hecho de que se produjese un bajo nivel de aparición de tumores en el grupo de control es algo que imita la condición humana. Por esta y otras razones, la mayoría de los estudios de toxicología utilizan esta cepa de ratas.

Hayes no tiene en cuenta estas cuestiones y argumentos que apoyan el estudio, y plantea interrogantes sobre el equilibrio y objetividad de su equipo de revisión. Además, los legítimos revisores habían considerado estos aspectos del estudio de Séralini con anterioridad y sin embargo dijeron que “el trabajo tenía mérito” y debía ser publicado.

En un proceso muy irregular, Hayes contradice los resultados de la revisión por pares y el proceso editorial y decide retirar el artículo, cuando lleva publicado desde hace más de un año. Su decisión no la toma porque han aparecido nuevos datos, sino por una revisión secreta y no transparente por parte de personas no identificadas, que evidentemente no aparecen dando la cara o revelando si tienen algún tipo de conflicto de interés en el asunto.

La decisión de Hayes empaña la reputación de FCT y esto hará aumentar la desconfianza pública hacia la ciencia en general y los alimentos modificados genéticamente (transgénicos) en particular.

El factor Goodman

La decisión de Hayes de retractarse de la publicación del estudio sigue la estela de Richard E. Goodman, un exconsejero científico de Monsanto y afiliado a los grupos financieros de la Industria de los transgénicos, el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida, creando un cargo especialmente para él en la revista: editor asociado en Biotecnología. Este nombramiento se produjo a principios de este año (10).

El nombramiento de Goodman coincidió con una campaña orquestada por los protransgénicos para persuadir a FCT que se retractase de la publicación del estudio. Algunos de sus críticos incluso acusaron al Profesor Séralini de fraude, sin presentar pruebas. Muchos de estos críticos tenían conflictos de interés no declarados con la Industria de los transgénicos (11).

Después del nombramiento de Goodman. FCT retiró otro estudio realizado por investigadores brasileños, que también presentaban dudas sobre la seguridad de los cultivos transgénicos. Este estudio mostraba que las toxinas de los cultivos transgénicos Bt no se disocian con el proceso de la digestión, como afirma la Industria y las Agencias de Regulación, sino que tuvo efectos tóxicos en la sangre de los ratones. El artículo publicado por los investigadores brasileños, al igual que el del profesor Séralini, había sido revisado por expertos y publicado por FCT antes de la llegada de Goodman. Después de que Goodman se instalase en la revista, el documento fue retirado sin explicación por parte de FCT (12), para publicarse poco después en otra revista (13).

No hay pruebas de que Goodman sea el responsable de la retractación de la publicación del estudio del profesor Séralini, pero su nombramiento poco después del asunto Séralini, plantea interrogantes acerca de la influencia de las Corporaciones en el consejo editorial de la revista.

Fuente: http://gmwatch.org/index.php/news/archive/2013/15184-journal-retraction-of-seralini-study-is-illicit-unscientific-and-unethical

Notas:

1. Séralini GE et al (2012) Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize. Food and Chemical Toxicology, 50(11): 4221-4231.
2. http://publicationethics.org/files/retraction%20guidelines.pdf
3. http://publicationethics.org/members/food-and-chemical-toxicology

4. Organisation for Economic Cooperation and Development (OECD) (2009). OECD guideline no. 452 for the testing of chemicals: Chronic toxicity studies: Adopted 7 September 2009. http://bit.ly/LxJT1Z

5. Séralini GE et al (2013). Answers to critics: Why there is a long term toxicity due to NK603 Roundup-tolerant genetically modified maize and to a Roundup herbicide. Food and Chemical Toxicology 53: 461-468. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23146697
6. http://gmoSéralini.org/faq-items/what-was-the-reaction-to-the-study-2/

7. Deheuvels P. Étude de Séralini sur les OGM: Pourquoi sa méthodologie est statistiquement bonne [Seralini study on GMOs: Why the methodology is statistically sound]. Le Nouvel Observateur. 9 October 2012. http://bit.ly/RtPivG
8. Saunders P. Excess cancers and deaths with GM feed: The stats stand up. Science in Society. 16 October 2012. http://www.isis.org.uk/Excess_cancers_and_deaths_from_GM_feed_stats_stand_up.php
9. Deheuvels P. L’étude de Séralini sur les OGM, pomme de discorde à l’Académie des sciences [The Seralini GMO study – A bone of contention at the Academy of Sciences]. Le Nouvel Observateur. 19 October 2012. http://leplus.nouvelobs.com/contribution/661194-l-etude-de-seralini-sur-les-ogm-pomme-de-discorde-a-l-academie-des-sciences.html
10. http://www.independentsciencenews.org/science-media/the-goodman-affair-monsanto-targets-the-heart-of-science/
11. http://www.spinwatch.org/index.php/issues/science/item/164-smelling-a-corporate-rat
12. Mezzomo BP et al (2012). WITHDRAWN: Effects of oral administration of Bacillus thuringiensis as spore-crystal strains Cry1Aa, Cry1Ab, Cry1Ac or Cry2Aa on hematologic and genotoxic endpoints of Swiss albino mice. Food Chem Toxicol. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23146696
13. Mezzomo BP et al. (2013). Hematotoxicity of Bacillus thuringiensis as spore-crystal strains Cry1Aa, Cry1Ab, Cry1Ac or Cry2Aa in Swiss albino mice. J Hematol Thromb Dis 1(1).

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